nota biográfica

publicaciones

selección

de textos

biographical

notes


publications

selected

texts

biografia

llibres

articles

EN TORNO A LA INVESTIGACION EN PEDAGOGIA. MI EXPERIENCIA CON LAS LENGUAS

Y LA ENSEÑANZA BILINGUE

Introducción

El papel de la teoría

Singularidad del objeto

Singularidad de la aplicación

Investigación e ideología

Una tarea inacabable

INTRODUCCION

Ingresé en la Universidad de Barcelona dos años antes de que estallase la guerra civil

española, en tiempos por tanto de la república, cuando la renovación de la enseñanza

era un tema de gran actualidad. Se intentaba llevar a la práctica ideas que ilustres

pioneros habían difundido por Europa y que entre nosotros habían encontrado amplia

resonancia, en Madrid por obra de la Institución Libre de la Enseñanza y en Cataluña en

los medios renovadores ligados al catalanismo y a la enseñanza en catalán. Y la

preocupación por la enseñanza llegaba a la Universidad y aunque yo había ingresado en

la Facultad de Letras para estudiar filosofía, Joaquín Xirau, filosofo y principal

animador de la Facultad, no solo tenia una fuerte preocupación pedagógica sino que

había abierto las puertas de la facultad a los profesionales de la enseñanza creando una

licenciatura en Pedagogía.

Y entre los paladines de la renovación de la enseñanza mas apreciados entre nosotros

estaba Claparede, que dirigía en Ginebra el Instituto J.J.Rousseau, un centro de

enseñanza y de investigación pedagógica cuyos cursos de invierno y de verano atraían a

muchos maestros deseos de ampliar sus conocimientos. Y uno de los puntos del ideario de

Claparede es que la nueva pedagogía no solo se debía apoyar en el entusiasmo de sus

propagadores sino que tenia un fundamento científico, porque se basaba en el conocimiento

riguroso del desarrollo infantil que le ofrecía la psicología y también porque sus

realizaciones se podían considerar experimentos científicos cuyos resultados eran

controlables por métodos estrictos. Con ello la pedagogía se situaba en el mismo nivel

que las aplicaciones prácticas de las ciencias naturales, de la medicina por ejemplo. Por

supuesto Claparede no ha sido el único, ni el primero en hacer afirmaciones similares,

pero ¿hasta qué punto es cierta esta asimilación? ¿Hasta que punto la observación y

la experimentación en pedagogía son similares a las que fundamentan las ciencias de la

naturaleza?. Y mas allá de similitudes y de diferencias ¿que significado tiene la

experimentación en pedagogía?

A lo largo de los años como psicólogo y como profesor de

psicología interesado por el desarrollo del lenguaje y también como director de un

instituto universitario responsable por investigaciones relacionadas con la enseñanza

bilingüe he tenido ocasión de plantearme estas preguntas en general y referidas

específicamente a este ámbito concreto que es la educación en diversas lenguas. Y

ahora, cuando puedo contemplar mi carrera profesional en perspectiva, intento responder a

la pregunta sobre el sentido de la investigación en pedagogía con algunos comentarios

inspirados en observaciones y experimentos relacionados con la enseñanza bilingüe pero

que pretenden tener un alcance mas general.

CONDICIONAMIENTOS TEÓRICOS

Desde que en 1962 ocupé la cátedra de

psicología de la Universidad de Barcelona al mismo tiempo que me esforzaba por convertir

la enseñanza de la psicología en una formación universitaria procuré fomentar la

investigación en este campo y aunque la corriente dominante era el conductismo mis

simpatías teóricas se dirigían mas bien hacia Piaget que tenia ideas propias sobre el

desarrollo infantil y que en Ginebra dirigía una escuela que en aquellos años era muy

brillante y con la que era facil mantenerse en contacto. Con una limitación sin embargo y

es que yo me interesaba por el desarrollo del lenguaje y en el sistema piagetiano el

lenguaje se consideraba solo como un subproducto del desarrollo intelectual lo que no me

parecía adecuado. De manera que por mi cuenta consideré que existía una continuidad

entre la comunicación gestual y la aparición del lenguaje verbal y procuré despertar el

interés de algunos colaboradores a mí alrededor para estudiar esta sucesión. Y a la

hora de hacer observaciones empíricas pronto dispusimos de sujetos que empezaban a hablar

en catalán, de otros que lo hacían en castellano y otros finalmente que muy pronto

entraban en contacto con las dos lenguas. Así me vi llevado a ocuparme del bilingüismo.

A diferencia de lo que hoy ocurre en aquellos días, década de los 60,

la bibliografía sobre el bilingüismo infantil era mínima. Una de las pocas excepciones

era el libro de Ronjat en la que este profesor francés con una esposa alemana describe

como su hijo

adquiere a la vez las dos lenguas y se convierte muy pronto en un perfecto bilingue.

Algunos otros autores habían publicado relatos parecidos y el más reciente era The sun

is femenin, un libro en el que T. Taechner, una profesora de lengua alemana casada con un

italiano, describe la adquisición simultanea de estas dos lenguas por parte de sus hijas.

Igual como Ronjat Taechner cree observar en el desarrollo lingüístico de sus hijas un

primer período en el que poseen un solo sistema lingüístico del que forman parte

palabras y expresiones verbales en las dos lenguas y que es solo a partir de cierto

momento que advierten que ciertas palabras significan lo mismo pero en lenguas distintas.

Así una de sus hijas conoce la palabra "ochiali" que significa las gafas que

utiliza su padre y la palabra "Brille" las gafas que lleva el muñeco de un

cuento que le lee su madre en alemán y es solo a partir de cierto momento y tras

repetidas insistencias de la madre que se aviene a reconocer que lo que utiliza su padre

se llama de una manera o de otra según quien esté hablando. En nuestra propia

experiencia habíamos advertido situaciones similares, asi la niña para quien

"manzana" significa la fruta que come en su casa y "poma" la fruta que

muestra un grabado en la guardería y que en un momento dado descubre que se trata de la

misma fruta que se puede llamar de dos maneras distintas según las circunstancias. El

mismo niño, un tiempo después, con una máquina de fotografiar en la mano anuncia a su

madre que le va a hacer una foto y a continuación anuncia "y ahora te la voy a hacer

en catalán" y pone la maquina al revés dejando claro con ello que para él catalán

y castellano son dos sistemas distintos para conseguir el mismo resultado. De manera que

nos parecía evidente que la separación de los dos sistemas solo ocurría al cabo de un

tiempo.

Por los años en que nos ocupábamos de este estudio hacia ya tiempo que Chomsky había

formulado sus teorías sobre el lenguaje y que había estudiosos del desarrollo del

lenguaje infantil que las habían adoptado como guías en su investigación. Para Chomsky,

como es sabido, el niño dispone de un dispositivo mental que le permite analizar las

producciones verbales que le llegan y deducir de ellas las estructuras de la lengua a la

que pertenecen. ¿Y que ocurrirá cuando el niño está simultáneamente en contacto con

dos lenguas? Se puede suponer que en este caso el mismo dispositivo le advierte de que se

trata de sistemas estructurales distintos y por tanto que desde el comienzo los separa y

los desarrolla en forma independiente.

Fue Jurgen Meisel, un profesor de la Universidad de Hamburgo, el primero en asumir este

punto de vista o al menos el primero del que tengo noticia, y lo puso a prueba en una

investigación con niños que adquirían al mismo tiempo el francés y el inglés. Un

tiempo después en el marco del interés por la adquisición del euskera desde la Facultad

de Filología de la Universidad del País Vasco con el apoyo del ayuntamiento de Vitoria

se le propuso asesorar una investigación similar con niños que aprendían a hablar en

contacto a la vez con el español y con el euskera. El corpus de las producciones de estos

niños a lo largo de varios años fue analizado en diferentes aspectos, todos ellos

relacionados con estructuras gramaticales, y los analistas concluyeron que los dos

sistemas gramaticales se distinguen desde el comienzo y evolucionan separadamente lo que

no impide de todos modos la existencia de interferencias mas o menos graves o frecuentes.

La única nota discordante con esta interpretación es la de la codirectora del estudio,

Itziar Idiazabal quien hace notar que aunque las evoluciones sean independientes las

estrategias comunicativas de los niños evolucionan en la misma forma lo que significa que

se traspasan sin dificultad de una a otra lengua.

Es evidente que las conclusiones de Meisel se oponen directamente a lo que yo pensaba y

estaría fuera de lugar discutir aquí sobre la corrección o la incorrección de nuestras

observaciones o de nuestros análisis. La que resulta evidente es que Meisel y sus

colaboradores centraban su atención en unos datos, en los datos que tenían relación con

estructuras gramaticales, mientras que yo atendía a un proceso que empieza con la

comunicación gestual y que culminaba con la conciencia que tenia el niño bilingue de

manejar dos sistemas distintos. Y el que atendiésemos o que priorizásemos datos

distintos no era algo casual, dependía a su vez de una diferente manera de entender la

naturaleza del lenguaje y una diferente manera de entender el tipo de explicación que

podía explicar su génesis en el niño.

He aquí la primera conclusión de estas reflexiones, el experimentador elige los datos

que encajan mejor con sus planteamientos teóricos y propone explicaciones admisibles en

el marco de estos planteamientos. Lo cual no significa, e insisto en ello, que las

diferentes perspectivas teóricas no sean igualmente legitimas lo que significa es que no

existe, o todavía no existe, en el campo considerado, en este caso la aparición del

lenguaje, una teoría general que las englobe y las haga compatibles.

Claro que se puede decir que lo mismo ocurre en las ciencias naturales. Cada investigador

tiene sus propias ojeras que limitan su campo y que condicionan no solo la elección de

los problemas sino la de las explicaciones aceptables. Duran Reynals era una médico

catalán que a comienzos del siglo XX se trasladó a los Estados Unidos alcanzó un gran

prestigio como investigador e incluso se le consideró candidato al Premio Nobel. Duran

Reynals investigaba sobre el cáncer y estaba guiado por la idea de que el cáncer está

producido por un virus, una hipótesis que le permitió hacer hallazgos importantes tanto

en relación con los tumores como en relación con la actividad de los virus pero que en

definitiva resultó una vía errónea que acabó siendo abandonada mientras otros

biólogos contemporáneos suyos que se guiaban por hipótesis celulares o genéticas

consiguieron avances importantes. Tambien en este caso se puede decir que unos y otros

investigaban condicionados por sus teorías previas que permitían descubrir ciertas

realidades y les impedían advertir otras. Algo parecido a lo que he dicho de los

investigadores del lenguaje infantil. Pero con una salvedad, Es cierto que tanto Duran

Reynals como sus competidores tenían hipótesis diferentes sobre la causa del cáncer

pero en cambio unos y otros tenían la misma idea teórica sobre la naturaleza de la

fisiología humana y sobre las explicaciones aceptables en biología. Lo que no ocurre

entre los investigadores del lenguaje infantil, al menos por ahora.

COMPLEJIDAD DEL OBJETO

En 1928 el Bureau International de l´Education convocó una reunión

internacional en Luxemburgo sobre la educación bilingue y sus problemas, una reunión que

terminó con una condena del bilingüismo temprano en la educación, el bilingüismo

afecta al desarrollo intelectual y personal de los alumnos y por ello la introducción de

una segunda lengua debe retrasarse hasta que el niño domina plenamente su primera lengua

y ha configurado su personalidad, no antes por tanto de los 12 o de los 14 años.

La opinión de los reunidos tenia su principal apoyo en las investigaciones llevadas a

cabo por aquellos años por Saers en el País de Gales. Este profesor de la Universidad de

Bristol había querido estudiar el efecto que tenia sobre los niños del País de Gales

que en su casa hablaban en galés el hecho de que recibiesen la enseñanza en inglés.

Para ello diseñó una muestra numerosa en la que figuraban alumnos de diferentes

poblaciones de los que unos en su casa hablaban en galés y otros hablaban en inglés y

les propuso unas pruebas de inteligencia y repitió el procedimiento al cabo de un tiempo.

Los resultados alcanzados parecían claros. Los niños de lengua galesa escolarizados en

inglés no solo conseguían peores resultados escolares que sus compañeros que tenían el

inglés como primera lengua sino que presentaban también peores resultados en las pruebas

de inteligencia, peores resultados que con el progreso de la escolaridad no se compensaban

sino que más bien se aumentaban. Saers concluyó que el hecho de recibir la enseñanza en

otra lengua no solo dificulta la asimilación de los contenidos escolares sino constituye

un lastre para el desarrollo de la actividad intelectual. Unas conclusiones que fueron

aceptadas sin dificultad porque coincidían con las ideas vigentes en aquellos días.

Claro que es facil suponer que con sus investigación Saers, galés el mismo, buscaba

confirmar una idea que compartía con otros galeses, que los niños galeses deberían

recibir la enseñanza, en todo o en parte, en su primera lengua. También entre los

reunidos en el coloquio de Luxemburgo, que con tanto convicción utilizaban sus

conclusiones para rechazar la enseñanza en otra lengua, predominaban los pedagogos

pertenecientes a minorías lingüísticas, catalanes, flamencos y galeses, que compartían

esta reivindicación. A lo que se debe añadir que, como acabo de decir, en aquellos años

esta era una idea generalmente aceptada y en primer lugar entre los representantes de las

grandes lenguas. En Francia las autoridades educativas aconsejaban a los padres que si se

empeñaban en seguir hablando "patois" entre ellos, hablasen en francés a sus

hijos desde el principio para que sus hijos no tuviesen dificultades en la escuela. Y

pedagogos alemanes recomendaban a los alemanes que se instalaban en el extranjero que no

solo mandasen a sus hijos en escuelas en lengua alemana sino que procurasen reducir los

contactos de sus hijos con la lengua del país mientras eran pequeños.

Mas adelante me referiré al papel que la ideología del investigador juega en el

planteamiento de la investigación y en la interpretación de sus resultados, ahora quiero

fijarme en el hecho de que cualesquiera que fuesen las intenciones de Sears su

investigación se atuvo a una metodología estricta. ¿Por qué poner en duda la

corrección de sus resultados?

Hoy, cerca de un siglo después, nos resulta facil sospechar sus fallos metodológicos. Y

la primera sospecha se refiere a la necesidad de tener en cuenta el nivel sociocultural de

los alumnos. Sabemos que los niños de lengua galesa eran mayoritariamente de familias

campesinas y obreras o mineras mientras entre las familias de lengua inglesa abundaban los

miembros de profesiones liberales: médicos, abogados... y también empleados de la

administración publica. Y dado que se conservan los protocolos de la investigación ha

resultado facil recalcular los resultados homogeneizando las muestras según el nivel

sociocultural de las familias y al hacerlo así desaparecen las diferencias entre los

niños según la lengua y con ello los resultados de Sears quedan desautorizados pero

seria igualmente simplista deducir de ello que la diferencia de lenguas no tiene

influencia sobre el proceso educativo y sus resultados. La realidad observada no podía

reducirse a la dicotomía niños monolingües / niños bilingües sino que debía tener en

cuenta otros factores. Pero ¿cuantos y cuales? Dada la complejidad del proceso

pedagógico uno se ve llevado a decir que los más posibles.

En 1996 planeé una investigación dirigida a conocer mejor el proceso de integración de

los alumnos inmigrados marroquíes en la escuela española. Se trataba en definitiva de

observar a un conjunto de individuos que en alguna medida se podían considerar

representativos del conjunto pero, para no limitarme a los datos de una encuesta como

había hecho Sears, elegí un conjunto de centros de enseñanza a los que acudían alumnos

de este tipo. Esto permitiría observar a los sujetos de su medio escolar y conseguir

muchos mas datos tanto sobre su situación y su comportamiento como sobre la escuela y sus

enseñantes y sobre la manera como estos aplicaban sus recursos pedagógicos. Elegí

finalmente cuatro centros en Madrid y su contorno y otros tantos en Barcelona y su

contorno, dos territorios con situaciones inmigratorias similares aunque con un factor

diferencial en el tema que me interesaba, mientras el niño emigrado y escolarizado en

Madrid debe adquirir una nueva lengua el que lo hace en Barcelona entra en contacto con

dos.

Los resultados principales pueden resumirse así: El niño inmigrado que se incorpora a la

escuela al comienzo de la edad escolar adquiere, con mas o menos rapidez, la nueva lengua

y consigue unas calificaciones escolares y tiene un índice de fracasos similar al de sus

compañeros de estudios. Es verdad que esta comparación se hace con alumnos autóctonos

que residen en barrios suburbiales y cuyas calificaciones escolares no son muy brillantes.

En cambio los que se incorporan al sistema escolar mas tarde arrastran un déficit inicial

que resulta difícil de compensar y el índice de fracasos entre ellos es muy alto. Por

otra parte el hecho de que en Barcelona y su área metropolitana los alumnos inmigrados

tuviesen que familiarizarse en mayor o menor medida con dos lenguas no parecía modificar

estos resultados.

Y en cuanto a los obstáculos para su integración en la sociedad a la que se ha

incorporado es cierto, y el estudio lo confirmó, que ni el sistema escolar, ni los

centros ni los profesores discriminan a los alumnos inmigrados, marroquíes o de otros

orígenes, y que en general tampoco sus compañeros de aula les rechazan. Sí en cambio

son concientes de un cierto rechazo social, porque las familias españolas tienden a

evitar enviar sus hijos a las escuelas donde abundan los inmigrantes y por otra porque al

llegar a la adolescencia y empezar a preocuparse por tener ingresos propios advierten que

sus posibilidades de trabajo son muy limitadas.

Mi intención aquí no es discutir estos resultados sino reflexionar sobre la metodología

utilizada. Manejé muchos mas datos que Sears y los resultados son mas ricos y mas

matizados. Pero al examinar los datos para deducir resultados advertí aspectos que no

había sospechado.

Los centros difieren en la proporción de éxitos y de fracasos entre los alumnos

inmigrados pero me pareció advertir que difieren también en sus opiniones y en sus

actitudes sobre la mejor manera de abordarlos, hay centros en los que los enseñantes

tienden a considerar el problema que representan los inmigrados como uno más entre los

muchos que han de afrontar, centros en los que constituye el problema principal pero que

lo consideran dominable y centros en los que se advierte una clara desmoralización,

¿Porque estas diferencias?

Una primera explicación podía ser el número y la proporción de alumnos inmigrados

entre el alumnado o la ubicación del centro en un barrio marginal donde los inmigrados se

añadían a una población escolar problemática. Pero había también otras

explicaciones. Uno de los centros de Madrid recibía alumnos de un centro de acogida de

inmigrados, alumnos que en su mayoría solo pasaban una temporada corta en la escuela. A

la inversa un centro de Barcelona y otro de sus alrededores aseguraban no tener problemas

con estos alumnos. Indagando en las peculiaridades del centro me enteré, cosa que

ignoraba al seleccionarlos para el estudio, que los dos eran centros de origen privado,

uno cooperativo y otro asistencial, que habían sido incorporados hacía un tiempo a la

red pública pero que mantenían un equipo de profesores muy coherente y muy motivado.

Dicho brevemente, caí en la cuenta de que cada escuela constituye un pequeño universo

que se rige por una normas comunes a todo el sistema de la enseñanza pública pero con

características propias. De manera que sentí la tentación de repetir la investigación

centrándome en profundizar en este mundo complejo que constituye cada centro de

enseñanza.

Esto es lo que hace el enfoque etnográfico en sociología. De modo parecido a como los

antropólogos intentaban acercarse a una cultura primitiva conviviendo con sus

representantes e interpretando sus manifestación hasta recrear una cultura que se

manifestaba de múltiples maneras pero con una coherencia de fondo es posible introducirse

en una escuela convivir con ella e intentar comprender así la raíz de los

comportamientos que se manifiestan.

Pero los alumnos inmigrados, objeto último de la investigación, no solo son miembros de

una escuela determinada sino que cada uno de ellos presenta otras características, es

miembro de otros grupos y en último término tiene una personalidad y una existencia

propia lo cual significa que la adquisición de una segunda lengua y la integración en

una nueva sociedad ocurre en cada individuo en forma singular. Partiendo de este hecho

cuando un tiempo después de la investigación que acabo de comentar diseñe otra que

debía servirle de continuación, tomando como objeto la misma temática en el mismo

"universo": inmigrados marroquíes en Madrid y en Barcelona, pero en este caso

con sujetos adolescentes decidí centrarme en las historias individuales conocidas a

través de entrevistas en profundidad. Desde esta nueva perspectiva los temas tratados en

la primera aparecían en el marco de las distintas experiencias individuales, así la

angustia de los primeros días en la escuela sin entender nada ni poder comunicarse con

nadie o el agradecimiento por un profesor que tuvo gestos amables en momentos difíciles o

el contraste entre las actitudes, positivas en unos casos y negativas en otros, de los

padres en relación con los comportamientos esperados por la escuela...

Digamos como resumen de este comentario que el tema objeto de mi investigación: la

adquisición de una nueva lengua y la incorporación a la sociedad de los que hablan esta

lengua, a medida que he avanzado en su estudio he tendido a sustituir los planteamientos

globales y estadísticos por enfoques cada vez mas individualizados con lo que se me ha

hecho cada vez mas complejo y difícil de agotar.

Por supuesto también el investigador en ciencias naturales se enfrenta con unos objetos

de estudio extraordinariamente complejos con múltiples elementos intercorrelacionados

entre sí. Pero puede aislar un conjunto de ellos y los resultados que consiga serán

incorporables a síntesis mas amplias. En el caso de los objetos de las ciencias del

hombre, tanto si se les considera individualmente como en conjuntos sociales, al aislar

determinadas características para observarlas mejor el mismo hecho de aislarlas las

deforma. En último término lo que existen son individuos, sean personas individuales

sean estructuras colectivas, con características propias. Y los individuos son

inagotables.

La misma aporía se puede formular de una manera mas simple refiriéndola a la praxis: la

investigación, como el conocimiento o la teoría, se mueve siempre entre generalidades

mientras que la aplicación es siempre concreta. A continuación desarrollo este nuevo

punto de vista.

SINGULARIDAD DE LA APLICACIÓN

A partir de la mitad del siglo XX, digamos a partir del final de la

última guerra mundial, se generalizó la necesidad de aprender lenguas extranjeras y con

ello la introducción temprana de una segunda lengua lo que a la larga hizo variar la

opinión sobre la enseñanza bilingüe. En este cambio de opinión influyeron la

divulgación de experiencias positivas de este tipo de enseñanza y entre estas

experiencias el papel principal lo representó lo que se conoce como The Saint Lamberth

Experiment en el Canadá francés.

Como es sabido en el Canadá coinciden dos tradiciones coloniales, una inglesa y otra

francesa, pero la inglesa no solo es mayoritaria sino que el Estado canadiense ha formado

parte del Imperio inglés y luego de la Commonwealth y el inglés ha sido la lengua

predominante incluso en el Québec donde la lengua mayoritaria de la población es el

francés. A mediados del siglo XX, al mismo tiempo que Canadá rompía sus últimos lazos

con la metrópoli, la población del Québec reclamaba un mayor protagonismo político y

una mayor atención a su lengua con lo que se producía un cierta tensión entre la

población mayoritaria de lengua francesa y la minoría, socialmente más influyente, de

lengua inglesa que desconocía el francés. Y en esta minoría hubo algunas familias que

en nombre de una mejor convivencia decidieron que sus hijos debían hacerse capaces de

hablar en francés, y dado el mayor prestigio de la lengua inglesa consideraron que para

ello no bastaba con que recibiesen clase de francés sino que la mejor manera de

conseguirlo era que en la escuela recibiesen la enseñanza en esta lengua.

La iniciativa tuvo un éxito completo y al cabo de unos años los alumnos que terminaban

en ella sus estudios dominaban la lengua francesa igual como dominaban la inglesa, que

habían seguido usando en su casa y en muchos casos en las relaciones entre ellos, y

resultaba evidente que ello no había afectado ni a sus resultados escolares ni a su

desarrollo intelectual. Lamberth y Tucker, los que habían propuesto la iniciativa y que

habían asegurado la dirección pedagógica del centro, pudieron demostrar que los alumnos

obtenían unos resultados equivalentes a los que conseguían los alumnos de centros

monolingües franceses o ingleses y que lo mismo podía decirse de sus resultados en las

pruebas de inteligencia. E incluso consideraban que en ciertas pruebas de inteligencia,

concretamente las que implicaban una mayor flexibilidad, sus alumnos conseguían mejores

resultados.

La difusión de este experimento causó un gran impacto. La radicalidad de su

planteamiento, que se calificó de "inmersión", la claridad de la exposición y

el rigor con que dedujeron las conclusiones explican esta influencia. En poco tiempo el

recelo con que era vista la enseñanza bilingüe se desvaneció y tendió a substituirse

por la opinión contraria. Que la enseñanza bilingüe no solo es posible sino que por el

mayor esfuerzo intelectual que requiere es buena por sí misma. Lo que tambien es una

exageración puesto que la introducción precoz de una segunda lengua es buena o mala,

mejor o peor, según las circunstancias.

De esta ambigüedad puedo ofrecer un testimonio personal. Yo me hice cargo de la

dirección del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona en

los tiempos de la oposicion contra el régimen franquista y de la reivindicación de la

enseñanza en catalán y tuve así la ocasión de iniciar investigaciones sobre este tema

y de iniciar los seminarios sobre lenguas y educación que todavía se siguen celebrando.

Y fue en estos seminarios donde se difundió información sobre experiencias en curso en

diferentes lugares y entre ellos en el Canadá. Y fue también por aquellos años que se

iniciaron los primeros ensayos de inmersión en catalán. Y yo tuve mas de una vez

ocasión de hacer notar que no era lo mismo la inmersión en Quebec, donde los niños de

lengua inglesa pertenecían al estrato superior de la sociedad que en Barcelona donde los

alumnos de lengua castellana en los suburbios eran hijos de trabajadores recién llegados

del sur de España, igual como no era lo mismo la inmersión cuando era el resultado de

una petición formulada por las asociaciones de padres o los sindicatos, que cuando era ya

una práctica adoptada por la escuela o que cuando era una directiva de la Conserjería de

Educación. En principio la formula pedagógica era la misma pero la situación social y

las motivaciones y las actitudes de los protagonistas eran completamente diversas en cada

caso y como consecuencia también la formula se modificaba y asumía rasgos originales a

lo que hay que añadir que hoy la inmersión ha de asumir el reto, extraño a la

situación original, de un gran número de alumnos inmigrados que de entrada desconocen

las dos lenguas.

El propio Canadá, donde nació la inmersión, nos ofrece la mejor confirmación de lo que

digo. No es solo en Québec donde coinciden poblaciones de lengua inglesa y de lengua

francesa, en muchos otros territorios de la federación canadiense se producen algo

parecido en condiciones muy diversas a lo que hay que añadir la presencia en algunos

estados de la federación de una gran proporción de aborígenes que mantienen sus lenguas

y en otros de proporciones masivas de emigrantes orientales. Todo ello ha multiplicado las

iniciativas de educación bilingües con formulas a veces inspiradas en el St Lambeth

Experiment, pero en todo caso adaptadas a las circunstancias de cada caso, que muchas

veces tienen poco que ver con las originales. Y en el propio Québec en la actualidad, con

un gobierno fuertemente nacionalista y la enseñanza predominantemente en francés, nadie

apostaría por el repetir el experimento original.

Resumamos ahora lo que hemos comentado hasta aquí.

Si lo que pretendemos, en el campo de las ciencias humanas y sociales y concretamente en

la pedagogía, es entender como y porque ocurre algo, por ejemplo, como el niño emigrado

aprende en la escuela una nueva lengua y que dificultades encuentra para conseguir buenos

resultados escolares, debemos acudir a la observación de lo que ocurre en situaciones

concretas pero pronto advertiremos, como hemos visto, que para profundizar más en la

investigación debemos reducir el número de casos hasta que en el limite intentaríamos

una investigación exhaustiva limitada a un solo caso. Pero entonces ¿quien nos asegura

que las explicaciones que hemos juzgado útiles para un caso valgan para todos los

demás?.

Ahora planteo la alternativa opuesta, el experimento St. Lambeth en una demostración

afortunada de la excelencia de un método determinado en una situación concreta. Pero el

hecho de que haya funcionado bien en un caso concreto no asegura que funcione también en

cualquier otro sino que habrá que tener en cuenta las condiciones particulares de cada

caso. Así nuestras reflexiones se muerden la cola.

La realidad humana y social esta hecha de realidades singulares. La investigación en

cambio por principio generaliza y en último término disuelve las individualidades. Como

ya decía el viejo Aristóteles hace 2500 años, "de lo individual no hay

ciencia". La aplicación en cambio es por principio individual, ensayamos este

método con estos alumnos y en esta escuela, el peligro entonces es que generalicemos los

resultados y decidamos que los que ha funcionado en este caso particular será positivo en

todos. Pero la conciencia del peligro no nos autoriza a abandonar la aventura, también la

vida es peligrosa y no por ello renunciamos a vivir. Investigación y enseñanza se oponen

porque la investigación se mueve siempre entre generalidades y la enseñanza es siempre

una realidad concreta pero investigación y docencia se implican mutuamente y la única

respuesta valida a la oposicion es mantenerlas estrechamente unidas.

INVESTIGACIÓN E IDEOLOGÍA

Pero el Saint Lambeth Experiment se presta todavía a otra reflexión importante. El

llamado experimento es en realidad la aplicación de un método pedagógico determinado y

una investigación sobre sus resultados. Pero esto, la aplicación experimental de un

método para estudiar sus resultados, no es algo que pueda hacerse al azar o porque si,

requiere que sus impulsores, en este caso Lambert y Tuckert y las familias que aceptaron

sus propuestas, crean que el método es bueno, o sea que no solo sirve para conseguir lo

que formalmente se propone, en este caso la adquisición de otra lengua, sino que esta

adquisición es buena, buena para los que realizan el aprendizaje y buena para la

sociedad.

En el caso de Quebec la innovación metodológica no solo se alimentaba de la creencia de

que constituía un método útil para aprender el francés sino de la convicción de que

los jóvenes así educados contribuirían a crear un clima de entendimiento mutuo y por

tanto que era bueno para ellos y bueno para la sociedad del Québec. También los padres

que en un suburbio barcelonés proponían que a sus hijos se les enseñase en catalán

para facilitar su adaptación a la tierra en la que se habían establecido creían que

esto era mejor para ellos y mejor para la sociedad como lo creían, aunque por motivos

distintos, los directores de centros que adoptaban la inmersión o más tarde el

Departamento de Enseñanza cuando años después generalizaba la fórmula.

Digamos en resumen que cualquier innovación pedagógica igual como cualquier

investigación sobre sus resultados se propone optar entre dos métodos de los que uno se

considera mejor tanto para los sujetos de la educación como para la sociedad. Dicho mas

claramente, que toda innovación pedagógica constituye una opción ética y por ello

implica un sistema de valores.

Y esto no solo es cierto en el orden de las aplicaciones prácticas, lo

es ya en el nivel de la pura investigación. Una investigación sobre la situación de los

alumnos inmigrados en nuestras escuelas, como la que antes he descrito, solo tiene sentido

si con sus resultados se pretende mejorar esta situación, aumentando su conocimiento de

la lengua y su nivel de integración, un objetivo que a su vez solo tiene sentido si el

investigador considera que es mejor una sociedad que acepte y que integre a los

inmigrantes que no una que los discrimina y los rechaza.

Existe por tanto un estrecho paralelismo y una estrecha relación entre

investigación, innovación y ejercicio de la enseñanza. El ejercicio de la enseñanza

está al servicio del desarrollo personal de los alumnos y a través de ellos del progreso

de la sociedad y la investigación pedagógica y la innovación a su vez están al

servicio de la mejora de la enseñanza.

La investigación en las ciencias de la naturaleza no tiene, en principio, estas

servidumbres, su única preocupación y su única justificación es el aumentar y el

profundizar el conocimiento de la realidad natural. Es cierto que el estudio de las

partículas atómicas puede acabar permitiendo la fabricación de la bomba atómica pero

al estudioso de las partículas elementales esto no le afecta, él se limita a investigar

y los que aprovechan sus resultados para producir armas de destrucción atómica son

otros. En cuanto a los científicos aplicados ellos si que investigan guiándose por

criterios de eficacia que les permiten decidir entre varios métodos cual es el más

adecuado para conseguir determinados resultados pero incluso si los criterios son

estrictamente económicos son las empresas o son los gobiernos quienes fijan estos

criterios y quienes se aprovechan de ellos y es sobre ellos sobre quienes recae en

definitiva la responsabilidad moral por el uso que se haga de sus descubrimientos y de sus

propuestas. En las ciencias humanas, y muy específicamente en la

pedagogía, este traspaso de la responsabilidad del científico al que pone en práctica

sus propuestas de mejora no es posible. La innovación y la experimentación pedagógica

se hacen siempre con sujetos de carne y huesos y en el seno de sociedades humanas y tienen

por ello implicaciones éticas.

UNA TAREA INACABABLE

Estoy llegando al término de esta reflexión y

voy a resumir lo adquirido. El que investiga y el que, en conexión con la investigación,

propone innovaciones en la enseñanza lo hace guiado por criterios éticos lo que

significa que posee un sistema de valores, una concepción de lo que es mejor para el

individuo y para la sociedad o sea que tiene una ideología. Buena prueba de lo que digo

es que, solo con lo que llevo escrito hasta aquí sobre las investigaciones en las que he

tomado parte, el lector se habrá hecho alguna idea sobre mi ideología en relación con

la educación.

Pero no basta con poseer una determinada ideología, la

experimentación como la innovación en pedagogía requiere un cierto compromiso personal

para pasar a la acción. Lambeth y Tucker no solo tenían una cierta opinión sobre lo que

se podría hacer para mejorar la convivencia a través de la educación en el Québec de

los años 60 sino que se lanzaron a hacerlo y con ello corrieron el riesgo de fracasar.

Investigación y innovación en pedagogía implican un cierto compromiso personal,

constituyen una auténtica aventura.

En su caso tuvieron éxito, como sabemos, tanto éxito que pronto

tuvieron muchos imitadores, todos inspirados también por el deseo de mejorar no solo la

metodología de la enseñanza de una segunda lengua como el contexto social en el que se

adoptaba la innovación. Y como las imitaciones se produjeron en distintos lugares en

situaciones lingüísticas y sociales muy distintas se consiguieron, como es lógico,

éxitos y fracasos. Pero incluso los éxitos no se explican por la repetición fiel de la

experiencia original, tal como he insistido en señalar a lo largo de estos comentarios

cada situación, cada lugar, cada escuela, tienen características propias y el éxito

solo puede ser el resultado del esfuerzo de adaptar la iniciativa original a las distintas

situaciones lo que equivale a una auténtica recreación.

La innovación y la mejora de los métodos y de los sistemas educativos requieren la

investigación en un doble sentido: para poner de relieve las deficiencias de los métodos

utilizados y para demostrar la eficacia de otros pero los resultados de la innovación y

de la investigación no se mantienen indefinidamente. Como acabamos de ver el contexto

organizativo y social de la escuela cambia constantemente y con ello las mejores

innovaciones corren el riesgo de quedar desfasadas. Pero hay mas todavía, incluso antes

de que cambien las circunstancias exteriores la mera repetición es capaz de anular las

posibilidades de la mejor innovación. El experimento St.Lambert no funcionaba igual

cuando era una innovación sorprendente que cuando llevaba unos años funcionando. Como

sabe muy bien cualquier enseñante con la repetición la innovación deja de ser

innovación y corre el riesgo de convertirse en rutina. Y la rutina significa la muerte de

la educación. Mantener al día una innovación requiere recrearla continuamente.

Nada de esto invalida el esfuerzo que en su día hicieron Lamberth y Tucker para organizar

una escuela que respondiese mejor a las necesidades de los habitantes de Québec en sus

días como no invalida la audacia de quienes en un suburbio barcelonés reinventaron la

inmersión en nombre de una sociedad más solidaria o la de quienes hoy se esfuerzan por

mejorar la situación de los inmigrantes en la escuela como no invalida los esfuerzos de

todos los que a lo largo de la historia se han arriesgado a proponer innovaciones para

responder a las necesidades educativas que advertían. A nosotros nos corresponde seguir

su ejemplo no para copiar sus formulas sino para estar a la altura de las necesidades de

nuestro tiempo.

Empezaba estos comentarios refiriéndome a mis años juveniles cuando la reforma de la

educación era un tema de máxima actualidad y despertaba muchas esperanzas, unos años en

que los políticos consideraban la educación una cuestión prioritaria y en los que la

Universidad acaba de acoger a los estudios de pedagogía en su seno. Ha pasado cerca de un

siglo desde entonces y muchas cosas han cambiado. Y la pura verdad que la situación de la

educación en la actualidad es harto problemática y que la esperanza de hace un siglo en

que la reforma educativa produciría rápidamente una sociedad más justa y más humana

hoy se ha desvanecido. Y al mismo tiempo aunque la pedagogía está ampliamente

representada en la Universidad y la investigación pedagógica está reconocida y

prestigiada uno no puede evitar la sospecha que a veces se trata de una investigación que

se justifica por si misma sin otra consecuencia que engrosar el currículo. Y precisamente

por esto creo que hay que decir las cosas por su nombre. La educación es el punto más

débil de nuestra sociedad contemporánea y aquel en que se juega nuestro futuro. En estas

circunstancias la investigación y la innovación educativas son mas necesarias que nunca

pero lo que necesitamos es una investigación estrechamente comprometida con nuestra

realidad y con nuestras esperanzas y una investigación estrechamente unida a la acción,

algo que exige a la vez generosidad y audacia. O sea una tarea para jóvenes.

Obras citadas:

Bureau International d´Education. Le bilinguisme et l´education Travaux de la conference

internationalle sur le bilinguisme tenue a Luxemburg. Geneve 1928. Trad. al castellano:

Ries. El bilingüismo y la educación . Conferencia Internacional de Luxemburgo, abril de

1928. Espasa Calpe. Madrid 1928

Lambert, W. Tucker, G.R. Bilingual Education of Children. The St. Lamberth Experiment.

Newbury House. Rowley, Mass1972

Meisel, Jurgen (coor.) La adquisición del vasco y del castellano en niños bilingües..

Iberoamericana, Madrid 1994

Ronjat, J. Le developpement du langage observé chez un enfant bilingüe. Paris 1913

Siguan, M. y W. Mackey Educación y bilingüismo Santillana/UNESCO 1996

Siguan, M. La escuela y los inmigrantes. Paidos, Barcelona. 1998

Siguan, M. Bilinguismo y lenguas en contacto. Alianza, Madrid

2001 (Cap. VI La enseñanza bilingüe)

Taeschner, T. The sun is femenine. A study on Language Adquisition in Bilingual Children.

Berlin. Springer Verlag 1983