Yo me levantara, madre, - mañanica de San Juan,
vide
estar una doncella - ribericas de la mar.
Sola
lava y sola tuerce, - sola tiende en un rosal;
mientras
los paños se enjugan - dice la niña un cantar:
-
De los mis amores, do los, - ¿dónde los iré a buscar ?
Mar
abajo, mar arriba, - diciendo iba un cantar,
peine
de oro en las sus manos - y sus cabellos peinar:
-
Dígasme tú, el marinero, - que Dios te guarde de mal,
si
los viste a mis amores, - si los viste allá pasar. |