|
Site map
Site design by

|

|
Best viewed at
1024X768 and above
|
| |
Ernesto Con

MURMULLO
Si me murmurases al oído
con tu aliento de brisa leve,
si le dijeras a mi corazón dormido
las caricias que oír, él quiere,
engendrarían un torbellino
de olas implacables,
olas implacables como la muerte,
olas insaciables como la lluvia,
almidonadas olas impregnadas
con la espuma feroz de la esperma,
con la espuma feroz de la sangre.
Como un fugaz relámpago
en medio de la noche,
rugiría con furia,
rugiría con voz de trueno enardecido,
rugiría con sus fálicos fauces melancólicos,
y se arrodillaría ante tu belleza
para ofrecer sus letanías:
a esta maravillosa vida
y a esta infinita tierra.
All Rights Reserved © 1997, Ernesto Con "El Poeta de la Periferia) |
|
TARDE DE INVIERNO
En estas tardes de invierno,
lluviosas, impenetrables,
algo en mí se está muriendo.
No sé que me pasa,
si me muero o ya me he muerto,
pero hay algo que me devora
a mí, el alma por dentro:
el riñón y el hígado y los huesos.
Por eso he ido a ver curanderos
de agua dulce,
exorcistas de ojos muertos,
para ver que me encuentran,
si será que tengo el corazón podrido
o tan solo lleno de penas muertas.
Una vez un psiquíatra me dijo
que no era más que hipocondría,
y convocó a los gérmenes,
levantó calumnias,
volviéndolos en contra mía.
Así, les declaré la guerra,
desinfecté las paredes,las vasenillas,
los libros y las puertas.
Habitué las lavanderías,
purifiqué con alcohol mis venas,
y violé a una monja ardiente
haciendo penitencia.
Yo no sé que me pasa. Yo apenas siento.
Sólo sé que en esta tarde de invierno
algo en mí se está muriendo.
Copyright 1996, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Letanía de una tarde de invierno' |
|
LLUVIA
Lluvia, que besas mi triste amargura,
ánda y proclámale mi amor al viento;
tú que sabes los recodos de mi alma,
vé y confiesa lo que por ella siento.
Lluvia que consuelas mi amor rendido,
cicatriza mi corazón abierto;
que jamás se dé cuenta que he llorado,
que sus ojos me han hecho ver el cielo.
Lluvia, que bien coincides con mis lágrimas,
acaricia sus labios con mis besos;
a otras he podido amarlas de cerca,
a ella he tenido que amarla de lejos.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia"
De 'Divagaciones de una sombra" |
|
EL GATO ALBINO
La vi pasar en bicicleta
en una tarde de un domingo,
pedaleando con sus chancletas
en el día de San Jacinto.
Traía en una bolsa abierta
tres cruces de luctuoso pino
y tres soporosas botellas
llenas de gangrenoso vino.
Dejando a su paso una estela,
dejando a los seres dormidos,
cubierta con güibí de seda,
besando con ojos llovidos.
Se estacionó junto a la puerta
donde yacía un gato albino
y tocó con delicadeza
la fiel cabeza del minino.
-No, no es por tí sino por ella
que hago este viaje repentino;
se le acabó el reloj de arena,
¡Muévete a un lado, peregrino!
Bloqueando el minino la puerta
conjuró con tono tranquilo:
-Poseerás el alma de piedra
pues, tal ha sido tu destino,
pero no obligues a mi dueña
a que vaya al baile contigo;
antes, arráncame mis venas,
y guíame que yo te sigo,
pues, te seguiré hasta las puertas:
las puertas del infierno mismo.
Conmovida la muerte besa
vellos de terciopelo fino,
eligiendo dejar como huellas
leves rastros de un rojo armiño.
Copyright1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De "Divagaciones de una sombra" |
|
ODA A LA VIDA
Descarta todo plan futuro:
la vida hay que vivirla ahora;
no honres en tu altar el esputo
pues, el mucho guardarlo te ahoga.
Vive la vida sin reservas,
rompe el silencio de la roca;
y no escuches a la caterva,
pues, conoce el edén de boca.
La vida es corta y ya se acaba,
la muerte es larga y no perdona;
sé como el sol que abraza el alba
y abraza a su vez a la aurora.
No te dejes timar por zafios
que hablan de otro mundo de rosas;
acata lo que dicen los sabios:
¡La vida hay que vivirla ahora!
Copyright 1997, Ernesto Con De 'Divagaciones de una sombra' |
|
LA MUERTE LENTA
Cuando el hombre edificó su casa
con la arcilla de su egotismo,
construyó techos y ventanas
y abrió las puertas del egoísmo.
Entró el egoísmo con lo suyo
sin dejar que nadie lo tocara:
"lo mío es mío, lo tuyo es tuyo,"
rugieron sus mezquinas palabras.
Armado con tiza y alambrado,
trazó sus viles demarcaciones;
izó las banderas de "PRIVADO",
erigió muros y divisiones.
Ya construída su fortaleza,
empezó a poner nombre a sus cosas;
con diligencia y sin pereza
nombró a su perro y a su esposa.
Inconforme, expandió sus fronteras:
morando la casa del vecino;
bautizó con signos a las estrellas
y llamó "calles" a los caminos.
Al fin, ya nada lo satisfizo,
deshauciada, yacía su alma enferma;
sumergido en su incurable vicio
sucumbía a esta muerte lenta.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Divagaciones de una sombra' |
|
EL MENDIGO
Descalzo y harapiento
caminaba sin rumbo:
adornado de escamas
desterrado del mundo.
Sonriendo a la intemperie
con sus ojos llovidos,
esbozando de otoños
y templados estíos.
Con sus pies desgarrados
de asfalto borrascoso;
extraviado en el limbo
de este planeta sordo:
arrastraba su vida,
seguida por su sombra;
perenne como el tiempo,
breve como las horas.
Atado de penurias
y noches silenciosas,
se alimenta del aire
y la brisa que sopla.
Almuerza con el hambre,
y comparte con ella,
las migajas de viento
sazonadas de estrellas.
Cansado de la vida,
frustrado por la muerte,
le pregunta al destino
que cuál será su suerte.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia"
De 'Divagaciones de una sombra' |
|
ODA A ESPARTACO
Cuando dirigiste al monte Vesuvio
tu ejército de intrépidos esclavos,
arrasaste con la ira de un diluvio:
¡imprimiste tu nombre, Espartaco!
Sacudiendo el yugo que te oprimía,
luchaste contra el imperio Romano;
dispuesto a dar tu sangre y tu vida
por liberar a tus siervos hermanos.
Erguido ante tu imponente enemigo
desenvainaste tu espada contra el hado;
y emancipaste a parias y mendigos,
devolviéndoles su honor derrotado.
Te negaste a subsistir de rodillas
y optaste caer con la frente en alto;
borrando con tu sangre la mancilla
de los hombres que viven como esclavos.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Divagaciones de una sombra'. |
|
SORAYA
Soraya, gitana hermosa,
Soraya, la de ojos verdes,
lucía una blanca aurora
que mordía entre sus dientes.
Su cutis de fina losa,
su belleza incandescente,
me susurraban mil cosas:
casi todas indecentes.
Y una tarde la hallé sola,
solitaria entre la gente:
brillaba como una joya
rodeada de lodo algente.
Vestida de escaza ropa,
al aire su hermoso vientre,
después de las cinco copas
la rapté como un demente.
Lloraba la ingenua moza
con sus párpados de Oriente;
sus mejillas eran rosas
de un carmín refulgente.
Aflojándome las botas,
la acaricié tantas veces,
que a mis pies cayeron gotas
que emanaban de una fuente.
El buen nácar de las ostras,
su néctar rejuvenece,
y, montado sobre mi potra
movíame como los peces.
La forcé contra las rocas,
sus muslos sobre mis sienes,
gritando como una loca
y las olas que se vienen.
Rendida, Soraya, llora,
llora con sus ojos verdes;
pues, la gente dice cosas
mas, ella no los entiende.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Divagaciones de una sombra'. |
|
"Qué noche tan grande,...qué tierra
tan sola". -Neruda
EL LEGADO DIVINO
(A doña Siria de Con "Popi", in memoriam)
A veces me siento abatido por las llagas,
a veces quisiera ahogar mi dolor en vino;
pero, cuando recuerdo sus sabias palabras,
sé que no estoy solo: Popi está conmigo.
Alentado por mi corazón impulsivo
me extravío en la recóndita hojarasca;
pero, recordando sus consejos divinos:
me levanto,
limpio el polvo de mi casaca.
Amilanado por las trabas del destino
comuniqué a las estrellas mis alabanzas;
sin saber que todo estaba al alcance mío,
pues, ¡en su ejemplo residía la esperanza!
Este legado que su vida entera ha sido,
lo llevaré siempre, muy dentro en mis entrañas:
VOLVER A LEVANTARSE CUANDO SE HA CAíDO
me lo dijo Popi,...lo sabrán mis hijos mañana.
Copyright 2000, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia". |
|
EL GRITO IRREVERENTE
Yo no exalto la sumisión del hombre,
al contrario,exalto su rebeldía;
la cobardía tiene tantos nombres
como tiene de claridad el día.
Yo no obedezco a la fusta y al ombligo,
ni asiento a lo que los tiranos digan;
yo simplemente camino conmigo,
y sigo lo que el corazón me indica.
Yo no venero el zapato en la frente
ni venero los iconos del día;
jamás abandono nada a la suerte
ni me acuesto con el ano hacia arriba.
Yo no cortejo a las criadas de librea
ni me asocio con el coro de Midas;
son estrechas las puertas de la iglesia
y vasto el horizonte de mi vida.
Yo soy de la opresión su perfido enemigo
y no capitularé hasta verla vencida;
y no claudicaré a su protocolo escrito
ni me uniré al rango de sus corruptas filas.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Divagaciones de una sombra'. |
|
EL CHISME
Maquillada con sincero altruísmo,
vestida de buen samaritano,
mete la curiosidad sus narices
luciendo sus zapatos abnegados.
Le acompaña la lengua por delante,
masticando los datos más jugosos,
que captan sus orejas de conejo
y su boca infestada de gorgojos.
Difusor de mitos adulterados,
tintorero de prendas interiores,
que izas al aire libre lo privado
y viertes lo ajeno en los comedores.
Lenguaraz noticiero matutino,
alevoso escalpelo de papilas:
las heridas que infliges son profundas
y tu puñal al cortar no vacila.
Copyright 1997, Ernesto Con "El Poeta de la Periferia".
De 'Divagaciones de una sombra.' |
|
REQUIEM PARA UN HOMBRE-CLOACA
En la pocilga de esta entidad
que se llama Augusto Pinochet,
hay cloacas que responden
a ese nombre,
cloacas inundadas
de miasma infinita,
miasma que el estiércol odiaría,
excremento que las moscas
escupirían nauseabundas,
vil excremento solidarizado
en tiranía.
Pregúntate, hombre-cloaca,
valió la pena tanta sangre derramada?
Pero, quizás, no sepas lo que es
la sangre, porque en tus venas
corre simplemente fiemo putrefacto
en vez de sangre,
y del oxígeno que inhalas,
exhalas pestes y epidemias y plagas.
Rata de caño, hijo de tu madre,
escucha el llanto de Chile,
escucha el dolor de tu pueblo,
mira a los huérfanos de tu patria,
y sabrás que algún día,
no muy lejano,
se cumplirá mi profecía,
y no sólo habrá cloacas sino miasma,
y no sólo habrá miasma sino estiércol,
que responderán unánime
a ese infame nombre tuyo:
Augusto Pinochet.
Copyright 1997, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Divagaciones de una sombra'. |
|
CAMINO A LA VERDAD
A Federico W. Nietzsche
"
Aquí los caminos de los hombres se bifurcan: si deseáis obtener
el placer
y la paz del alma, entonces creéd; si deseáis ser un devoto de la verdad,
entonces indagád." -Federico Nietzsche (Carta a su hermana)
Bajo los escombros de la noche
busqué los vestigios de mi ser;
pero en mi vertiginosa búsqueda
en un gran sueño me vi caer.
Aparecióseme en este sueño
un grato genio de Islamabad;
y con un ademán de sus ojos
dos caminos me dió a enseñar.
La primer senda que concedía
me daba riquezas hasta el mar;
y un harén de mil bellas princesas
con el terso cutis del azahar.
"Todo este tesoro y mucho más,
te aguarda en una isla del Edén,"
con su tranquila voz ronquecina
asegurómelo con desdén.
"Pero a cambio debes de dejar
esa búsqueda por la verdad;
son tonterías que en tu cabeza
son productos de la terquedad.
La filosofía del gran Nietzsche
a sus ideas renunciarás;
es una cláusula del contrato
que cuando firmes acatarás.
Si rehúsas aceptar mi oferta,
la otra senda deberás tomar:
es la vereda que todos temen,
es el camino a la verdad.
Oscuro como la noche misma
por cuchillos deberás cruzar;
las torturas y los sufrimientos
que por ella deberás pasar.
Oye mi consejo, amigo mío,
toma la primera sin pensar;
la otra vía es el infierno mismo,
aléjate de ella sin cesar."
"A tu buen consejo te agradezco,
oh, grato genio de Islamabad;
mas, con el libro de Zaratustra
a enfrentarme voy con la verdad."
Al oír mis palabras el genio,
un ruidoso estruendo se escuchó;
y en el fragor de la oscura noche
en la densa niebla se esfumó.
Bajo los escombros de la noche
busqué los vestigios de mi ser;
y en mi búsqueda por encontrarme
un gran hallazgo me dió placer.
Copyright 1996, Ernesto Con, "El Poeta de la Periferia".
De 'Letanía de una tarde de invierno'. |
|
EL CONSEJO
Cuando dejé de ser analfabeto
y empecé a empaparme de cultura,
decidí que caminaría erecto
y envié al infierno mi montura.
Investigué las varias religiones,
memorizé los nombres de sus santos,
y me hallé con tantas contradicciones
que me encadené a la tierra llorando.
Así, me afilié a un grupo de anarquistas
y bebí de las aguas del cinismo;
a poco me fuí perdiendo de vista
suspendido del más profundo abismo.
Me dirigí entonces al infierno
y supliqué audiencia con el Diablo,
y me encontré a un hombre tan lego
que me sorprendió que fuera tan sabio.
Con su obvia atuenda de frac escarlata
confeccionaba un arreglo de flores;
hablándome, mientras yo le miraba,
de las angustias que sufren los pobres.
Desde el nacimiento del abnegado Cristo,
¿quién ha sido el mayordomo de cada crimen?
Cuando aterriza una cucaracha en el guiso,
es mi nombre, Satanás, el que todos gimen.
Por eso, compañero, sigue este consejo,
destapa tus oídos y escucha atentamente:
'Vive tu vida y defiéndela con recelo;
sigue tu camino,...deja que hable la gente.'
Copyright 1997, Ernesto Con
De 'Divagaciones de una sombra' obra inédita. |

All Rights Reserved © 2000-2001 Ernesto Con
| All the poems on this web site are original works and are the property
of the author. These poems may not be reproduced or transmitted in any form or by any
means, electronic or mechanical, including photocopying and recording, for any purpose
without the expressed written permission of the author. |
Last Updated 10/06/07
| |
|